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La Santa Trinidad

La Santa Trinidad fue una campaña de rol jugada en el Club de Rol Thalarion de Valencia entre los años 2000 y 2012. Este libro reúne en 514 páginas pseudonoveladas los resúmenes de las trepidantes sesiones de juego de las dos últimas temporadas.

Los Seabreeze
Una campaña de CdHyF


"Los Seabreeze" es la crónica de la campaña de rol del mismo nombre jugada en el Club de Rol Thalarion de Valencia. Reúne en 176 páginas pseudonoveladas los avatares de la Casa Seabreeze, situada en una pequeña isla del Mar de las Tormentas y destinada a la consecución de grandes logros.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

La Santa Trinidad - Campaña en Aredia [Rolemaster] Temporada 4 Capítulo 72

Nyatar II, rey de Ercestria
Los Rastreadores tardarían al menos una jornada entera en estar preparados de nuevo para realizar el intento con Zôrom o con Demetrius. Así que el grupo se reunió de nuevo para discutir sobre la situación y mover las piezas militares sobre el tablero de Aredia. Al poco rato, Banallêth se anunció e hizo acto de aparición. Al parecer, la hermana de Ayreon había dejado de mantener en secreto su condición de Señora de los Susurros de Haster, que por otra parte era una empresa realmente imposible. Para gran consternación de los presentes, Banallêth les informó de que la noche anterior habían muerto en todo Haster alrededor de 500 personas mientras dormían. Eso no podía ser cosa sino de la Sombra, desde el Mundo Onírico. Por otra parte, para añadir algo de complicación por si la situación no estaba bastante embrollada, también les informó que por pura casualidad había llegado a sus oídos que el príncipe Aryatar, hijo del rey Nyatar -que hacía unos meses había sido poseído o suplantado por un kalorion o un apóstol- estaba retenido por la Sombra. Los generales oscuros estaban presionando a lord Nyatar para que dejara la guerra y les rindiera sus cañones, que habían sido fundamentales en la liberación del frente oeste. Al parecer, el rey no sabía qué hacer, ni tampoco sabía si comentárselo a Leyon y los demás. Deberían encargarse cuanto antes, en cuanto resolvieran los asuntos inmediatos. La colaboración del rey de Ercestria había sido fundamental y lo sería en el futuro si querían ganar aquella guerra.

Después de la visita de Banallêth, fue Terwaranya la que hizo acto de aparición. Al menos ella traía buenas noticias. A petición de Leyon, los clérigos de Ammarië habían pedido hacía varias jornadas la inspiración de su diosa para averiguar cómo abrir portales parecidos a los que era capaz de crear Demetrius. Y Ammarié por fin los había inspirado para comprender el continuo espaciotemporal. Con la debida ceremonia y esfuerzo, deberían ser capaces de abrir portales, aunque todavía no comprendían del todo su verdadera naturaleza.

La noticia era de la suficiente importancia como para que la apertura de portales se ejecutara inmediatamente. Mientras se dirigían hacia allí se encontraron con Ibrahim, que salía de celebrar una misa en la capilla acompañado de varios paladines. El viejo clérigo se incorporó a la comitiva, y comenzó una conversación que sorprendió a Ayreon. Ibrahim le transmitió una sensación que tenía: ya habían utilizado el poder del Grial varias veces, pero seguía pensando que no lo estaban utilizando a su máximo potencial. Era verdad que había sido de utilidad en la canalización de poder en el Mundo Onírico, e incluso sanando a algunos que ya no podrían serlo por otros medios; pero Ibrahim estaba seguro de que había algo más, algo que se les escapaba, pero que él podía percibir ahora en el límite de su percepción y sus conocimientos. Estaba seguro de que el Grial encerraba secretos que hasta ahora se les habían escapado. Mientras los clérigos de Ammarië se entregaban a una ceremonia algo improvisada, Ayreon tomó el Grial y se concentró en su poder. Con las pistas que Ibrahim le había dado, ahora era evidente: el Grial contactaba directamente con Emmán, era evidente, pero era cierto, había algo más, algo que se escapaba a su comprensión. Miró a Ibrahim, frustrado pero a la vez esperanzado. El clérigo le sonrió, comprendiendo que ambos habían sentido lo mismo. Su complicidad fue rota por lo que sucedió a continuación: todos los presentes pudieron sentir repentinamente extraños efectos de alteración del tiempo a su alrededor. No obstante, finalmente un portal a Doranna se abrió entre una luz destellante. Ezhabel sufrió un desvanecimiento, aparentemente debido a los efectos de la ceremonia, y Leyon la despertó a los pocos segundos. Sin embargo, en ese breve intervalo le dio tiempo a soñar. Oyó la débil voz de Nirintalath preguntándole dónde estaba, dejó que el espíritu de dolor se alimentara de ella, y percibió cómo la presencia de Telteran lo inundaba todo, transmitiendo en su mente las palabras "llévame hasta ella". Por suerte recuperó la consciencia enseguida. Ayreon e Ibrahim pospusieron la inspección del Grial para más adelante.

Cruzaron el portal acompañados de Rughar y algunos elfos. Éste se abría a poco más de un kilómetro de Harudel, la capital oficiosa de Doranna. Allí se estaban reuniendo todos los ejércitos que unas semanas atrás el grupo había pedido convocar. Elfos, hidkas y centauros se erguían orgullosos y tensos a la espera de entrar en acción. Fueron recibidos por un grupo de exploradores, que enseguida los condujeron ante un capitán alen'tai. No tardaron en llegar a la Sala Central, donde les recibió la cúpula de Doranna al completo: Treltarion, Enthalior, Angrid, Orcalas, Aldarien, Natarël, Ar'Kathir y los hidkas, Ederiah y los centauros, Rûmtor y la representación del Erentárna. Informaron a todos que ya disponían de portales para desplazar las tropas y de sus intenciones de actuar muy pronto. Los ejércitos deberían ir pasando hacia Haster, desde donde lanzarían su "ofensiva". Los centauros intentarían proteger el Mundo Onírico, si les fuera posible. Ezhabel preguntó a Treltarion por qué Cirandil no estaba allí, a lo que el elfo primigenio le contestó que "se encontraba en una importante misión"; no quiso darle más detalles. La semielfa contactó con los espías que había estado preparando hacía tiempo entre sus filas en Doranna para que intentaran averiguar lo que pudieran sobre su ex prometido.

Esa noche durmieron en Doranna, a salvo de las amenazas del Mundo Onírico de Haster. Nirintalath volvió a visitar a Ezhabel en su sueño. Un color verde doloroso lo inundó todo, y Ezhabel dejó que el espíritu la dañara. Conforme Ezhabel recibía mayor castigo más lúcida parecía Nirintalath (su voz, su discurso, se hacía menos dubitativo; empezaba a recordar).

De vuelta a Haster, fueron informados por emisarios de Banallêth que de nuevo se habían producido decesos durante la noche. Esta vez eran más de dos millares de habitantes los que no habían podido despertar. ¿Se habrían propuesto acabar con ellos a través del Mundo Onírico? Desde luego, estaban acabando con su moral. Discutieron largo y tendido cómo solucionar aquel problema. Finamente, Eltahim propuso la creación de un "pozo dimensional" que erradicara Haster del Mundo Onírico. Era algo que era capaz de hacer, y que había hecho en el pasado, pero cuya naturaleza y la ignorancia de las consecuencias de hacer desaparecer algo en la realidad del sueño podía hacer que el remedio fuera peor que la enfermedad. No se decidieron a ponerlo en práctica, al menos de momento.

Los clérigos de Ammarië abrieron otro portal a Aghesta para el acceso de Ergialaranindal y sus ilvos. Los centauros hicieron acto de presencia en Haster, y tras evaluar la situación expresaron su escepticismo a las medidas que pudieran aplicar: la maestría de Trelteran no tenía rival entre ellos; por muchas guardas que desplegaran en el Mundo Onírico no creían que fueran a ser un problema para el kalorion y sus apóstoles. Aun así, escudaron los sueños del grupo lo mejor que pudieron. También lo intentaron en el Mundo Onírico, pero no tardaron en renunciar ante la muerte de uno de ellos: había vigías apostados que convetían la empresa en altamente peligrosa.

A continuación decidieron viajar a Ashakann para ver a los Mediadores lo más rápidamente posible. Si era verdad que Selene iba a atacarlos, debían ponerlos sobre aviso. Tras un viaje levemente accidentado, Daxar Emaryll los recibió y les franqueó el paso hasta la sala de los Progenitores. Allí, advirtieron a todos de la amenaza de Selene, y Emaryll envió emisarios a aprestar la defensa y a convocar a todos los Mediadores ausentes. Cuando Demetrius propuso que les dejaran pasar de nuevo a la Sala de la Eternidad, Ayreon tuvo una brutal visión del bardo supremo colgado de una soga con todos ellos a sus pies, aparentemente muertos también. Decidieron que era mejor no entrar; las visiones de Ayreon estaban inspiradas por el propio Emmán y hasta entonces habían resultado ser ciertas sin falta. Salieron para ver el trabajo de los Pintores y Escultores del Tiempo; vieron la Torre Emmolnir quebrada, un brazo ausente de la estatua de Emmán, la estatua de Korvegär fundiéndose con los rasgos de Selene y una nueva estatua que representada a Norafel. Uno de los Rastreadores capaces de comunicarse mentalmente fue destinado a Ashakann, para informar instantáneamente de la situación allí.

Tras la estancia en Ashakann se dirigieron a la Torre de Marentel, para consultar con los targios y con Carios, el Gran Arcista, acerca de su colaboración en la guerra que se avecinaba. Leyon y Demetrius se mostraron extremadamente elocuentes. Y la situación en las ciudades-estado había mejorado sobremanera, en parte gracias a ellos. Así que Carios decidió que veinte maestros, la mitad de la Torre les acompañaría para participar en la batalla; el propio Carios encabezaría tal delegación, algo que no había sucedido desde la fundación de la Torre. Tal declaración fue como un bálsamo para la moral del grupo. Los maestros de Marentel tenían un poder impresionante, que sería muy útil en lo que se avecinaba.

La siguiente noche más de tres mil personas se perdieron en su sueño. Cada vez eran más. Empezaron a plantearse seriamente aplicar la solución propuesta por Eltahim, no podían dejar que aquello continuara.