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viernes, 22 de marzo de 2013

La Verdad os hará Libres
[Campaña Substrata]
Temporada 1 - Capítulo 14

En el MIT. Louis Lindon.
Otro de los datos que Thomas y Joey sacaron en claro de los archivos de Westchester fue la relación existente entre UNSUP y el Instituto para las Obras de Religión (IOR) del Vaticano. Al parecer, el IOR era uno de los accionistas mayoritarios de Beretta Holding, de Transworld Items Inc, de Uratech Inc y de Cellworks Co, todas vinculadas a la megacorporación a través de multitud de asociaciones, fondos de inversión y empresas fantasma. En las bases de datos figuraban multitud de registros con un tal L.A. como último destinatario; un poco más de buceo en los datos vinculó las siglas L.A. con Luigi Alberto Menarini, probo cardenal vaticano y secretario del IOR. Para sorpresa de Thomas, Menarini había tenido tratos estrechos en el pasado con su socia Doroty St. James y su suegro, Bertrand Campbell.

El grupo al completo se alojó en el edificio del seminario, anexo a la Iglesia de San Miguel, donde el padre Fabrice Mullendore les ofreció cobijo amablemente.

El desayuno del día siguiente fue muy reconfortante y sirvió para poner en común los datos y hechos que unos y otros habían averiguado o afrontado. El padre Fabrice se mostró confuso y falto de sueño, murmurando que nunca había encontrado una posesión de tal calibre como la de su hermano. Rituales muy poderosos habían tenido que ser ejecutados para lograr aquello.

Poco después del desayuno, Jack se encontró a solas con el padre Mullendore. El expolicía se había replanteado su fe a partir del episodio de la noche anterior, y quería reconciliarse con Dios. Se confesó y el sacerdote y él mantuvieron una larga conversación sobre asuntos de fe.

Jonas, Joey y Thomas partieron hacia Cambridge hacia el campus del MIT para encontrarse con los investigadores de ultrasonidos e interacciones neuronales que eran la única pista que tenían para que el primero recuperara la memoria que le habían hecho perder. El doctor Ronald Bauer no se encontraba en el complejo, pues como les dijo la secretaria de la facultad de Física había pedido una excedencia por varios meses. Sí tuvieron más suerte con Hans Haller, que se encontraba impartiendo una clase. Joey impresionó al profesor cuando éste, por pura casualidad, le hizo una pregunta sobre el tema que estaban tratando y el hacker le respondió con un detalle extremo.

Al acabar la clase acompañaron al doctor a su despacho, ante la incomodidad de éste. Jonas no tardó en intimidarlo con su violencia contenida, y el doctor reconoció su período de trabajo en el complejo de Transworld Items de Chicago poco después de publicar su investigación junto a Ronald. Durante aquella etapa Bauer se había distanciado de él, implicándose más en los asuntos de UNSUP, mientras que Hans no había querido seguir trabajando allí: no había que ser un lince para darse cuenta de que la corporación, poderosa en grado sumo, estaba metida en asuntos muy sucios.

Gracias a una diatriba de Jonas que hirió el orgullo del doctor Haller, éste accedió a acompañarles y a ayudarlos en la medida de lo posible. Para ello, Joey no tardó en hackear el sistema informático y dar de alta una solicitud de excedencia aprobada para el doctor.

Cuando volvían a Boston, Joey recibió una llamada de su amigo Lucas. Éste habló de un hombre vestido de negro que llevaba varias horas frente a la puerta de su casa, vigilándola. McNulty cogió el teléfono y lo tiró cuando oyó de lo que se trataba. Una vez llegaron a la iglesia Joey llamó desde un teléfono seguro a Lucas. Su amigo estaba acalorado, y le contó que había tenido que salir de su casa haciendo equilibrismos por la ventana, porque había notado que alguien intentaba abrir la puerta. Gracias a una vecina viejecita que se había encontrado por casualidad con los intrusos, a él le había dado tiempo a huir. Joey le dio instrucciones para que se alojara en un motel donde más tarde se reunirían con él.

Mientras tanto, en la iglesia de San Miguel habían ido llegando los clérigos convocados por el padre Mullendore para ayudarle en el exorcismo: el sudamericano Roberto Fuentes, el diácono Thomas Vaughn y varios más. También llegó una monja anciana de raza negra, Eleanor Rampling, que venía acompañada de varios civiles vestidos con traje. Uno de sus acompañantes se presentó al grupo como Louis Lindon, senador demócrata por Massachussets. El senador tenía a la hermana Eleanor en gran estima, y la había acompañado a la iglesia cuando esta le había dado algunos detalles sobre el asunto.

Lindon parecía saber mucho de UNSUP y sus tejemanejes, e incluso afirmaba que ninguna administración estadounidense desde hacía cincuenta años había sido libre del yugo de la corporación. Aunque ofreció su ayuda al grupo, los personajes se mostraron reticentes, sobre todo McNulty, pero la aparente sinceridad del hombre les convenció para estrecharle la mano. A continuación, el padre Mullendore y Thomas Vaughn intercambiaron impresiones e información sobre varios casos de diabolismo en Westchester y la implicación de la tal Dorothy St. James en por lo menos algunos de ellos. Según los rumores de la iglesia en NY y Massachussets, St James era una diabolista aficionada que tenía muchos amigos en las altas esferas. Thomas no podía creer que su socia fuera una friki satánica.


jueves, 7 de marzo de 2013

Los Seabreeze - Campaña Canción de Hielo y Fuego Temporada 1 Capítulo 22

Lord Selwyn Tarth. Negocios sucios.
Al poco de retornar de Escollera, Ancel recibió en sus aposentos la visita de Meravon Ryth, el banquero del Banco de Hierro, acompañado de su hermano Voredyn. El braavosi expuso sus dudas acerca del préstamo que había concedido a los Seabreeze para la recuperación de sus tierras y el rescate de su hermano, y quiso que Ancel le confirmara en persona que el importe le sería devuelto. El heredero Seabreeze usó todo su encanto personal para aplacar a Meravon, y éste partió tranquilo y convencido de que Ancel era un hombre de honor que le devolvería hasta el último céntimo.

Cuando Meravon se marchó, Voredyn hizo un aparte con Ancel, y con aire confabulador le pidió una reunión al anochecer para tratar ciertos... asuntos que podrían redundar en beneficio de ambos. Insinuó algo sobre fuego valyrio, y lo que podría ayudar a los hermanos Seabreeze en la actual coyuntura. Ancel no tenía mucho estómago para las ilegalidades, pero acordó encontrarse con Voredyn en breve. Sin embargo, no sería aquella noche, pues a las pocas horas Ancel, Vanna y Berormane partían junto con Ser Davos a tierras de los Tarth para intentar entrevistarse con lord Selwyn.

El viaje discurrió tranquilo y en poco más de dos jornadas desembarcaban en la isla de Tarth. No tuvieron que indagar mucho para enterarse del rumor del momento: al parecer, la hija de lord Selwyn, la dama Brienne, había desaparecido hacía unas semanas, presuntamente secuestrada.

Sin tardanza, la audiencia que Ser Davos pidió a lord Selwyn fue concedida, y el grupo le acompañó, revelándose ante el señor de Tarth. Éste incurrió en un ataque de ira, para sorpresa de los personajes, y gritó que justo la noche anterior le habían enviado los restos de su hija desde Escollera, donde había fallecido quemada. El grupo intentó defenderse de las acusaciones, pero lord Selwyn y sus caballeros estaban fuera de sí. Afortunadamente, gracias a la intervención de Ser Davos, los ánimos se calmaron, y gracias a una duda razonable respecto a la identidad del cadáver, lord Selwyn aceptó que el maestre Berormane revisara los restos de su presunta hija. Según el maestre Rodren, el esqueleto presentaba un hueco en los dientes y un resto de fractura que sólo los Tarth podrían haber sabido que existía. Así era, en efecto, pero para Berormane era evidente que el diente había sido arrancado hacía poco, y la fractura no estaba bien soldada. Además, había una prueba definitiva: quien quiera que fuera aquella mujer, tenía una lesión en la cadera que le había impedido montar a caballo. Rodren pareció sorprenderse ante la revelación, y felicitó a Berormane al confirmar sus apreciaciones.

Mientras el proceso de investigación de Berormane estaba en curso, Ser Casper Wylde apareció en una de las reuniones que los Seabreeze mantuvieron con lord Selwyn, y acusó a este último de tratar con traidores, mientras acusaba a los personajes de confabulación contra su señor. Ser Casper fue apresado e interrogado por Vanna y Berormane, con la ayuda de un myriense de la corte de lord Selwyn que Vanna conocía de vista de su vida pasada pero no situaba. Las artes psicológicas del myriense eran una maravilla, y sin casi violencia, el caballero Wylde no tuvo más remedio que revelar que la dama Brienne se encontraba "alojada" en Nido del Grifo, la fortaleza de los Connington.

Una vez confirmada la falsedad de la muerte de su hija y obtenida la confesión de Casper Wylde, lord Selwyn compartió con el grupo cierta información; según él, sólo dos personas podían saber algo sobre la fractura y el diente de su hija: Ser Ronnet el Rojo y lord Humbert Wagstaff.

Tras aceptar las disculpas de lord Selwyn y su garantía de retirada del conflicto a cambio del rescate de su hija, el grupo optó por no revelar nada de aquello todavía a lord Renly y convencieron a Ser Davos para que les acompañara a tierras de los Connington, en representación de lord Stannis.

Mientras tanto, en Quiebramar, Jeremiah y Breon avistaron más de una treintena de galeras y dos dromones que establecieron un cerco a la isla. Ante la ausencia de Ancel, Voredyn Ryth se reunió con Jeremiah y Breon acerca de sus asuntos. Tras un largo tira y afloja, Jeremiah, como señor en funciones, firmó un acuerdo con el comerciante por el que se comprometía a facilitar (y proteger) sus negocios a cambio de una comisión del 10%, y a recibir por un precio de risa una determinada cantidad de fuego valyrio.

Cuando volvieron de Tarth, Ancel, Berormane y Vanna se encontraron con que su isla estaba sometida a bloqueo naval y tropas enemigas se encontraban desembarcando en la parte oriental.

viernes, 1 de marzo de 2013

La Verdad os hará Libres
[Campaña Substrata]
Temporada 1 - Capítulo 13

El Exorcismo de Fred Mullendore.
Nada más llegar a Boston, Lucas, el compañero hacker de Joey, llamó al móvil de éste para informarle de lo que había encontrado en relación al extraño incidente con los aparatos parecidos a granadas que habían tenido en el hospital. Lucas le informó de que lo más parecido que había encontrado eran unos experimentos con ondas invasivas neuronales llevados a cabo en la Universidad de Harvard por los doctores Ronald Bauer y Hans Haller. Al parecer, la investigación había sido financiada por un grupo de empresas entre las que destacaba una empresa alemana: Innovative Projekte. Joey tomó buena nota de los datos.

Mientras tanto, el padre Mullendore, junto a su ayudante el jovencísimo padre Michael Cavill, condujo a Sally, Thomas, John, Fred y Joey al interior de la iglesia. Por su parte, Jonas y Jack se ausentaron un rato para llevar a McPherson a un hospital (por supuesto, de forma anónima y poco hortodoxa). El antiguo soldado había sido malherido durante la persecución de huida de Nueva York, y no podría aguantar mucho más.

A través del altar de San Miguel, de oscuros pasadizos y de catacumbas ocultas, Mullendore llevó al grupo a una pequeña sala que servía como antesala de una capilla subterránea de exorcismos, a la que se accedía a través de una puerta extremadamente gruesa y sólida de roble tachonado. Allí les preguntó cuán fuerte era la fe de cada uno de ellos para ayudarlo en el trance; así, pasaron a la capilla John, Sally y Cavill. Durante lo que durara la ceremonia, Joey y Thomas se quedarían fuera, aprovechando para sacar algo en claro de los datos que habían conseguido en el bufete de Westchester.

En el interior de la capilla, a la luz de varios cientos de velas, los oficiantes dispusieron a Fred en el centro de un pentagrama siguiendo algún ritual, y el padre Mullendore advirtió a los neófitos que siguieran en todo momento las indicaciones del padre Cavill y no hicieran caso de lo que Fred pudiera hacer o decir durante la ceremonia.

El ritual fue largo y muy accidentado. Fred, o lo que quiera que fuera en ese momento, reaccionó violentamente a las oraciones y gestos de su hermano, que se encontraba tras el altar que presidía la capilla, agitando los viales de agua bendita y alzando su cruz de madera. Con cada reacción violenta de Fred se apagaba un número indeterminado de velas, y el padre Cavill se esmeraba en volverlas a encender.

En el exterior, Jonas y Jack volvieron, reuniéndose con Joey y Thomas en el exterior. Éstos habían conseguido algunos datos interesantes ya, pero quedaba mucho más por estudiar. La puerta de la capilla se abrió violentamente, con los gritos de Sally. No había podido soportar las visiones que el ente que poseía a Fred le había provocado, y en el interior, el padre Cavill había quedado inconsciente debido a un ataque físico. Jonas decidió entrar, pues su fe no era débil, arrastrando a Sally consigo. Jack también entró, armado, y descerrajó un tiro sobre Fred, ante el terror del padre Mullendore; el tiro, más que debilitar a Fred lo hizo más fuerte, y Jack no tuvo más remedio que salir de allí para evitar ser asesinado por la entidad.

La ceremonia aún duró varias horas más. Durante esas horas, Fred se mostró en varios estados: loco, violento, tímido... hablaba en idiomas largo tiempo muertos y amenazaba a los presentes con una voz terrible; en alguna ocasión en que el ritual pudo doblegarlo, murmuró su nombre: Azazel, uno de los generales de Be'lal. En ciertos momentos, el padre Mullendore se vio casi abrumado por el poder de la entidad y estuvo a punto de desfallecer. Jonas fue presa de la desesperación y Sally volvió a deshacerse en lloros, pero John permaneció firme en todo momento (aunque el ente le provocó algunas laceraciones) y entre todos pudieron hacer que Fred entrara en una especie de letargo. Como pudieron, salieron todos de allí tambaleándose, mientras el padre Mullendore murmuraba algo sobre llamar a sus hermanos y que no se esperaba encontrar una resistencia tan fuerte.

En el exterior les esperaban Jack, Thomas y Joey, preocupados por los fuertes ruidos y alaridos que atravesaban la puerta de la capilla. Los cogieron y los tumbaron sobre varias mantas. En el ínterin, Thomas y Joey habían podido leer correos electrónicos, balances y registros de inversión que hacían evidente los tejemanejes de Unlimited Supplies en África. Sus centros de operaciones eran Ciudad del Cabo y Lagos, y su filial UNSGEN había estado enviando durante varios años medicamentos y sustancias peligrosas hacia allí. También obtuvieron información sobre los experimentos armamentísticos de UNSUP con tecnologías todavía desconocidas, y evidencias de que al menos un cargamento de Uranio había partido en barcos de UNSTRANS con destino a Ciudad del Cabo. Por lo que habían podido deducir de varios correos también, sus familiares secuestrados habían viajado a África algún día de aquellas últimas dos semanas.