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martes, 29 de mayo de 2012

Los Seabreeze - Campaña Canción de Hielo y Fuego Temporada 1 Capítulo 10

Noticias de Quiebramar. El gran combate.

Vanna Ashur,
nuevo PJ

Al poco de su eliminación en el torneo, Jeremiah recibió la visita de lord Garth Herston. Muy diplomático, el señor le ofreció consuelo por su derrota y expresó lo injusta que le parecía, para acto seguido pasar al verdadero motivo de su visita, que no era sino ofrecer al Seabreeze la mano de su hija en matrimonio. Por desgracia, Brenda Herston no se encontraba en Bastión de Tormentas para el torneo, así que tendrían que presentarse más adelante. Tras las respectivas cortesías, Ancel habló con su hermano sobre la tal Brenda: se trataba de una mujer que había dejado la juventud atrás, viuda de su primer marido, un Brax creía recordar. Y por otro lado, recordaba que no era en absoluto agraciada, cosa que pareció decepcionar todavía más a Jeremiah.

Los pavoneos de Jeremiah parecían haber tenido éxito entre las muchachas de Bastión, pues la mañana siguiente tuvo un encuentro -aparentemente fortuito- con una joven tan bella que le dejó sin aliento. Decía llamarse Maryn, hija de lord Eddan Hasty, y se mostró extremadamente amable y compungida por la eliminación del joven Seabreeze. Quizá Maryn no tenía la belleza arrebatadora de Lidda o de su propia hermana Megara, pero su pelo rubio, sus pecas en las mejillas, sus ojos y su sonrisa no tardaron en embriagarlo. Cuando la muchacha se despidió, caminando con sus dos damas de compañía, apartó su mirada de ella, entrando en el juego de seducción, pero ya no se la podría sacar de la cabeza en todo el día. Más tarde, hablando con Ancel, éste le informó de lo que sabía: la tal Maryn no podía ser otra que Maryn Tormenta, la hija bastarda de lord Eddan. Aunque vivía en el castillo como una hija más del noble, Ancel le aconsejó que no debería ser su primera opción de a la hora de contraer matrimonio.

En la eliminatoria del mediodía, Breon fue descabalgado en la segunda lanza por ser Arys Oakheart. Los Seabreeze se quedaban sin representación en la competición más importante. Deberían emplearse a fondo en el cuerpo a cuerpo, era su única oportunidad de ganar dinero y notoriedad.

A lo largo de todo ese día, Ancel mantuvo largas conversaciones con los Lugus [tirada 27 cautivar], y estableció un principio de amistad con Orten, que no con Naton, cuya única preocupación parecía ser entrenar y mejorar sus habilidades marciales. También visitó a lord Estermont y recibió un par de veces la visita de lady Orlanna con su hija Aranette; aunque la paciencia de la mujer estaba al límite, la sutil labia e inmejorables maneras de Ancel consiguieron apaciguarla. También se celebró la primera sesión clasificatoria para la final del Gran Combate Cuerpo a Cuerpo, que los Seabreeze superaron sin dificultades ante una casa menor de las Tierras de los Ríos. Pero el hecho más destacado no fue la clasificación de los Seabreeze, sino la muerte de Langley Woods, un miembro del séquito de los Lugus (prometido de Marita Lugus), que fue herido durante la competición, aparentemente sin importancia; sin embargo, durante la noche sufrió una agonía parecida a la que había padecido Adham Dannett. Por Bastión de Tormentas comenzaron a surgir rumores de venenos, conspiraciones y asesinatos.

El día siguiente amaneció con una peculiar noticia, aparte del deceso de Woods: los Hermanos de la Guardia de la Noche habían sido atacados por desconocidos, y habían tenido que ser defendidos por la guardia de Bastión. A requerimiento de Jeremiah, los Seabreeze hicieron una "visita de cortesía" a lord Eddan Hasty. Por desgracia, lord Eddan se encontraba ausente, pero Jeremiah aprovechó para llevar a cabo su verdadero propósito allí, que era entablar unos momentos de conversación con Maryn. La muchacha —que se encontraba en compañía de Emma Hasty, la sobrina de lord Eddan— incluso le dio en secreto una prenda para que la llevara durante el cuerpo a cuerpo. Mientras Jeremiah se encontraba con Maryn, Ancel conversó con ser Bonifer Hasty, apodado "el Bueno" por su gran devoción a los Siete. El caballero les comentó que quizá recibieran en breve la visita de lord Eddan, pues hacía algún tiempo que había enviudado y Megara había causado una impresión muy grata en él. Los pretendientes de la joven Seabreeze se habían multiplicado desde su presentación en la fiesta, y día sí día también recibía flores y notas de sus admiradores. Agradeciendo a ser Bonifer su atención, se retiraron; Ancel se mostró de acuerdo en que la belleza y candidez de la muchacha Maryn eran arrebatadoras, pero expresó sus reservas acerca de la conveniencia de acordar un compromiso con una muchacha bastarda. Quizá pudieran llegar a un acuerdo de esponsales con la joven Emma, que aunque menos agraciada que Maryn era hija legítima y por tanto una opción más válida. Jeremiah apenas escuchaba, embriagado todavía por el perfume de Maryn.

La noche del séptimo día de torneo, un sirviente despertó a Ancel y al resto de Seabreeze de su descanso. Alguien había llegado a la posada preguntando por Ancel y lady Madelyne. Al bajar, se encontraron con una mujer que había dejado en un rincón su capa empapada y tenía un cuenco de caldo entre sus manos. Los Seabreeze se sorprendieron al reconocer a Vanna Ashur, la dama de compañía de lady Madelyne que se había quedado en Quiebramar. La esposa de su capitán de la guardia, agotada, traía noticias urgentes. Les contó que hacía aproximadamente una semana su marido la había convocado precipitadamente a sus aposentos. Allí, Loren le contó en un susurro que lord Jeron había decidido desheredar a Ancel, y que él se había opuesto a tal decisión. El señor de los Seabreeze se había tomado muy a mal tal desencuentro con el que consideraba su camarada de mayor confianza en Quiebramar, y ahora temía algún tipo de represalia. Además, los cuervos que se habían enviado desde el otro extremo de la isla eran correspondencia entre lord Jeron y los Wylde. Alguien con los conocimientos de un maestre había debido de estar ayudando a lord Jeron. No había acabado Loren la última frase cuando algunos de los miembros de la guardia de halcones entraron violentamente y amenazaron a la pareja con sus armas. Arrestaron a Loren y a ella la dirigieron hacia los calabozos; por pura suerte pudo escapar burlando a sus captores, y con la ayuda de Jana Alyr consiguió pasaje en un mercante que la llevó hasta Cienrocas. Durante el viaje, Vanna se maldijo mil veces por no haber visto venir aquello; había recibido algún informe del comportamiento extraño de lord Jeron y sus compañías, sí, pero no los había juzgado lo suficientemente importantes.

Las noticias fueron como un jarro de agua fría para el grupo. Si realmente Jeron había decidido desheredar a Ancel ahora era Jeremiah el heredero legítimo. Todas las miradas se dirigieron hacia él; cuando dejó claro que apoyaría a su hermano en todo, pasaron a discutir cuál sería su plan de acción. Era evidente era que necesitaban más información de la situacion, así que esperarían a la finalización del torneo, ya cercana, para realizar su próximo movimiento. Ahora, todo lo que podían hacer era descansar lo máximo posible.

El día siguiente se produjo la llegada de los guardias Tudbury que escoltaban al muchacho que en teoría había sido testigo de los ataques a las aldeas Dannett. Ser Meryn Tudbury mandó llamar a los Seabreeze tan pronto como llegaron. Los hombres ya se encontraban en el campo de justas dispuestos a afrontar la final del Gran Combate, así que fueron lady Madelyne y Vanna las que acudieron al encuentro con los Tudbury. Cuando llegaron, vieron que uno de los guardias se encontraba postrado en un camastro y dos más lucían heridas varias; habían sido atacados de camino, por bandidos salidos de la espesura. Por su parte, el muchacho estaba tan traumatizado que no hablaba más que con palabras sueltas, aterrorizado por cualquier movimiento brusco a su alrededor. Vanna y lady Madelyne pidieron que las dejaran a solas con él, para intentar calmarlo.

Mientras tanto, en el campo de justas, los heraldos y músicos convocaban a la multitud a presenciar el Gran Combate Cuerpo a Cuerpo. Las ocho casas clasificadas para el evento se dispusieron en círculo según el número que les había tocado en sorteo. Así, a la derecha de los Seabreeze se encontraban los Buckler con ser Brus a la cabeza, y a la izquierda los representantes reales con Sandor Clegane, Thoros de Myr y algunos Lannister. Más allá de los Buckler se encontraban los Swann, con ser Donnel y ser Dorian espléndidos en sus armaduras blancas y negras. A la derecha de los Swann, los Estermont, con ser Aemon y su hijo ser Alyn. A la izquierda del Perro y sus compañeros se encontraban los representantes de los Tyrell, y más allá los Dayne dornienses, en cuyas filas peleaba ser Gerold Dayne, Estrellaoscura, lo cual era un acontecimiento pues no se prodigaba en torneos. Cerrando el círculo, opuestos a los Seabreeze, se encontraba el grupo variopinto de caballeros dornienses capitaneado por ser Gennady Shanin en compañía de Bryan Telson. Lord Renly dedicó una alentadora arenga a los participantes, y explicó las normas del combate, insistiendo mucho en que se trataba de un duelo a primera sangre y no toleraría inquinas ni juego sucio. Cuando acabó de hablar, los cuernos sonaron, dando inicio al combate. Imprevisiblemente, el rey Robert arrojó el pichel del que estaba bebiendo su cerveza, y con la sangre inflamada por los cuernos de guerra cogió su martillo y se arrojó a la arena, gritando estentóreamente. Apartó a uno de los Lannister y se incorporó al grupo de Sandor Clegane y Thoros de Myr, cargando inmediatamente contra los Seabreeze, concretamente hacia Jeremiah. Un combate a primera sangre no era ni mucho menos como un combate a muerte, y eso posibilitó la progresión de los Seabreeze en la competición. Jeremiah dejó fuera de juego al propio rey y al Perro, lo que le valió rugidos de admiración por parte del público. El resto de casas se dividió, luchando a diestro y siniestro con los que estaban a su lado. El combate fue tremendo, con numerosos envites y lances espectaculares, para regocijo de los presentes. En un momento dado, Gennady Shanin quedó al alcance de ser Breon, que no dudó en atacarlo para ayudar a Telson a recuperar su herencia. Sin embargo, sus golpes fueron suficientes para eliminar a Shanin pero no para dejarlo fuera de combate, así que mientras éste se retiraba, Telson se emparejó con Breon y ambos llevaron el combate hacia ser Gennady, fingiendo a continuación un accidente. Shannin quedó inconsciente y Telson quedó eliminado por Breon; acto seguido, el joven cogió la espada del caído y se marchó del combate. Ancel, por su parte, llegó al cara a cara con Estrellaoscura y con un golpe de suerte increíble dejó fuera de la lucha al dorniense, que tras mostrar una gran sorpresa inicial, mostró una sonrisa de felicitación. El Seabreeze no se lo creía, le parecía imposible haber vencido a un guerrero famoso en todo Poniente. Pero había que seguir.

Al cabo de una hora y media sólo quedaban en pie cinco contendientes agotados: Donnel y Dorian Swann, uno de los compañeros dornienses de ser Gennady, Breon y Ancel. Ancel fue abatido por el dorniense, mientras Breon resistía ante los Swann. Cuando el dorniense se acercó hacia el combate, ser Donnel salió a su encuentro. Breon se encargó de ser Dorian mientras el dorniense caía bajo los golpes certeros de ser Donnel. Entre jadeos y arrastrar de pies, finalmente se encontraron Breon y el último de los Swann. La gente no podía creer estar contemplando un combate tan apasionante, y gritaron, enfervorizados. "¡Mataleones!" gritaban unos. "¡Ser Donnel!¡Swann!" gritaban otros. Los dos caballeros se tantearon, recuperando el aliento. Finalmente, ser Donnel lanzó su espada como un relámpago plateado hacia el pecho de ser Breon. Pero éste, girando sobre sí mismo, evitó la estocada y descargó un golpe con todas las fuerzas que le quedaban sobre el hombro del Swann, que cayó al barro sin aliento. Las gradas se vinieron abajo entre gritos de "¡Mataleones!" y "¡Seabreeze!". Cuando todo se calmó, lord Renly proclamó sin tardanza a la casa Seabreeze como campeona. Breon apenas podía levantar los brazos cuando se reunió con sus compañeros, alborozados por la victoria. El campo de justas se inundó con la voz de la multitud, enardecida por el magnífico espectáculo ofrecido.

viernes, 18 de mayo de 2012

Los Seabreeze - Campaña Canción de Hielo y Fuego Temporada 1 Capítulo 9

Una muerte dolorosa. Eliminatorias

Esa misma noche recibieron la visita de los hermanos Lugus felicitándoles por el resultado de su inocencia en el juicio por combate. Además, Naton Lugus parecía muy interesado en las evoluciones de su entrenamiento; sin duda, su visita servía también para estudiar cuán diestros eran con la lanza y la espada. Orten les informó de que Adham Dannett debía de haber sufrido una herida, o que quizá estaba enfermo, pues sus alaridos de sufrimiento inundaban el campamento de Bastión.

En el Cónclave de Maestres se produjeron las primeras intervenciones de los reunidos y la habitual discusión sobre si había que dar por terminado el verano. Berormane recibió el consejo de hablar con el maestre de Bastión de Tormentas, el viejo Morelan; si él no tenía el equipo de laboratorio que necesitaba, no lo tendría nadie. También consiguió otros datos de interés: según le dijeron, el maestre Dorren había viajado durante bastante tiempo por el continente de Essos, y que últimamente se había visto al maestre Willen muy cercano al archimaestre Marwyn; esos tres debían ser los que más conocimientos atesoraban sobre las artes ocultas.

Al abandonar el cónclave, Berormane no pudo evitar escuchar los desgarradores gritos de Adham Dannett, y se dirigió a su pabellón para intentar ayudar. Al principio fue recibido con hostilidad, pero los Dannett finalmente aceptaron su ayuda. No obstante, Berormane no pudo hacer nada que mejorara los cuidados del maestre Ferris y el joven heredero acabó perdiendo la vida. El maestre de los Seabreeze volvió ya de mañana cabizbajo a la posada, y explicó todo el episodio a sus compañeros. Acto seguido, se dirigió a dormir, agotado.

Tras comprobar que Lidda no había hecho aún acto de presencia desde que había dejado plantado a Jeremiah, los Seabreeze compitieron por la mañana en la primera eliminatoria de cetrería, donde Jeremiah cayó eliminado y Ancel consiguió pasar a duras penas a la siguiente eliminatoria. Tras ello, recibieron la visita de varios caballeros y enviados, entre ellos su hermano Jocel, informándoles de la muerte de Adham Dannett.

A mediodía, Berormane despertó y bajó a tomar algo a la sala común del Árbol Verde. Allí se encontró con tres Hermanos Juramentados de la Guardia de la Noche, que sin lugar a dudas debían de ser los mismos de los que le había hablado el viejo Tom en Villasal. Le llamó la atención la daga de obsidiana que uno de ellos llevaba en su talabarte, aunque no era como la que habían encontrado en la habitación; la suya tenía la empuñadura de vidriagón, mientras que la del hombre de negro lucía la hoja de ese material. Aun así, se acercó, interesándose por el origen del arma. Lo único que sacó en claro fue que se la quitó al cadáver de un salvaje más allá del Muro. Tras una breve conversación sobre la labor de reclutamiento de los Hermanos e interesarse por la situación en el norte, se despidieron.

Durante todo el día, los Seabreeze se mostraron cercanos y receptivos a los Estermont, intentando concretar las propuestas de matrimonio que lord Eldon les había sugerido durante la fiesta de bienvenida. Los Tarth también se mostraron muy amables, pero los Seabreeze no se fiaban demasiado de ellos.

Por la noche, tras la siguiente sesión del cónclave, Berormane consiguió hablar con Morelan, que le dirigió a su vez al maese Nullon, el encargado del almacén del castillo. Siguiendo sus indicaciones, Berormane se adentró en el ala oeste de Bastión de Tormentas, recorriendo varios pasillos oscuros que le hicieron perderse más de una vez. En cierta ocasión, pudo ver que bajo una vieja puerta de una remota estancia, se filtraba un hilillo de luz. Al detenerse, creyó oir una risa. Efectivamente, no había duda, era una risita placentera de mujer. Curioso, siguió escuchando, y se quedó helado cuando reconoció la voz de la propia Reina, que suspiraba de placer, mientras mencionaba el nombre de su hermano gemelo Jaime. La certeza de lo que estaba ocurriendo tras la puerta le aceleró el corazón hasta que casi se le salió por la boca, así que se apresuró a alejarse de allí y borrar aquello de su mente. Finalmente, tras un par de extravíos más, dio con maese Nullon, que le proporcionó todo lo que necesitaba para investigar el contenido de la redoma.

En la eliminatoria de cetrería que tuvo lugar la siguiente mañana, Ancel fue eliminado de un plumazo, y Willas Tyrell fue profusamente aplaudido por los fantásticos lances que sus aves proporcionaron al público. Expresiones de decepción se oyeron aquí y allá: los Seabreeze, conocidos en todo Poniente por la calidad de sus halcones, habían caído eliminados a la primera de cambio. Ancel y Jeremiah no pudieron evitar oír cómo algunos de los presentes mencionaban competiciones anteriores donde habían visto a lord Jeron hacer gala de una habilidad suprema y cómo les había decepcionado este año la falta de competencia a los Tyrell.

Por la tarde, en la segunda eliminatoria de la justa, tanto Jeremiah como Breon superaron a sus rivales sin demasiado esfuerzo. Mientras tanto, Ancel aprovechó para hablar con lord Eldon Estermont, sugiriéndole solapadamente que quizá podrían combinarse en un ataque a los Wylde. Lord Eldon no dio una respuesta definitiva, emplazando a Ancel para después del torneo, pero no parecía desagradarle la idea.

De vuelta a la posada, Breon comentó con sus compañeros una reciente conversación que había mantenido con Bryan Telson por la que había acordado que los Seabreeze le ayudarían a recuperar su espada Escorpión. Tal anuncio no fue nada bienvenido por Ancel y Jeremiah, sobre todo por este último, al que no le gustaba que Breon hablara en nombre de todos ellos. Tras esto, no tardó en aparecer Orlanna Shreeve, acompañada de su caballuna hija Aranette. La mujer insistió en el matrimonio de Aranette con Jeremiah. Ante la mención de la magnífica dote que podían pagar, Ancel y lady Madelyne se mostraron más interesados; Jeremiah, horrorizado, no contestó, pero evitó acercarse a la fea muchacha más de lo necesario. A partir de entonces, el menor de los Seabreeze intentaría por todos los medios exhibirse para conseguir otra prometida entre todas las nobles reunidas en Bastión.

Esa noche, Melina convenció una vez más a Breon para que salieran a solas a dar un paseo. Una vez fuera de la posada, se encontraron con dos guardias Raer que al parecer habían estado haciendo señales a la muchacha: informaron de que lord Edgar quería verla cuanto antes. Las reticencias de Breon no fueron nada para el poder de convicción de la muchacha, y volvieron a caminar hasta el pabellón de lord Edgar, que recibió a su hija con un abrazo. El señor de los Raer les informó de su retorno inmediato a Escollera, para reunirse con su mujer y su hijo. Los ojos de Melina se humedecieron para consternación de Breon; quería acompañar a su señor padre para ver a su familia de nuevo. Breon se conmovió, pero aquello era más de lo que estaba dispuesto a arriesgar; no podía permitirlo. Melina lloró, gritó, susurró y sonrió intentando que su padre ignorara a Breon y la llevara con él. Al principio, lord Edgar sugirió a Breon que dejara a los Seabreeze y lo sirviera a él, pero pronto desechó la idea; después, sus guardias sacaron las armas con la intención de hacer prisionero a Breon, pero lord Raer pronto abandonó también esa idea, entrando en razón. Cualquiera de aquellas ideas derivaría en un conflicto con los Seabreeze y no lo deseaba, así que se sobrepuso a la pataleta de Melina y la envió de vuelta a la posada con ser Breon, después de despedirse y encomendar al caballero que cuidara bien de ella. Breon quedó gratamente impresionado con el carácter y actitud de lord Edgar, y le prometió que protegería a su hija de todo mal. Acto seguido, volvieron a la posada entre los rezongos de la muchacha. Por suerte, su ausencia volvió a pasar desapercibida.

La mañana siguiente recibieron la visita de ser Meryn Tudbury, su tío. Traía un mensaje que había llegado con un cuervo desde Caparazón Recio. Al parecer, cerca del castillo su primo Stevron había encontrado un niño que decía ser superviviente de la masacre de una de las aldeas Dannett y que vio lo que pasó. Sin dilación, los Seabreeze enviaron uno de sus Cuervos a Stevron Tudbury para que enviara al niño a Bastión de Tormentas acompañado de varios guardias.

Por la tarde, tuvo lugar la tercera eliminatoria. Jeremiah se enfrentó a ser William Rykker, y aunque tras las tres lanzas ambos siguieron a lomos de sus caballos, lord Renly dio como vencedor a ser William, acabando con el sueño de Jeremiah de ganar la justa. Breon, por su parte, se enfrentó a ser Estor Ryger y al igual que había ocurrido con Jeremiah, ninguno de los dos fue descabalgado tras la tercera lanza; no obstante, dos fuertes impactos de Breon sobre la coraza de su contrincante le valieron la decisión positiva de lord Renly, quedando como único representante Seabreeze en la competición.

viernes, 4 de mayo de 2012

Los Seabreeze - Campaña Canción de Hielo y Fuego Temporada 1 Capítulo 8

La Fiesta de... ¿Bienvenida? ¡Empieza el torneo!

Los Fell se mostraron correctos, y Ancel paseó con Elora por el paseo exterior de Bastión. La muchacha se mostró receptiva a las explicaciones del Seabreeze y una vez aclarada la situación, la conversación derivó a los preparativos de su boda. Dejadas atrás las reticencias que los rumores habían provocado, Elora se mostró entusiasmada ante la perspectiva de la gran ceremonia.

Elora Fell, prometida de Ancel
La mañana anterior al comienzo del torneo, Berormane entró en Bastión para presentarse ante los archimaestres que iban a auspiciar el cónclave de maestres paralelamente a la competición. Habló con la mayoría de los archimaestres Benedict, Ebrose, Perestan, Cetheres, Agrivane, Gallard y Marwyn el Mago, en una presentación rutinaria. No obstante, el archimaestre Marwyn fue especialmente cáustico con él, recordando los momentos de decepción de Berormane cuando fue asignado a una casa menor. El maestre de los Seabreeze también aprovechó para intentar hacerse con el equipo necesario para analizar el líquido que contenía el vial que había salido de la empuñadura hueca de la extraña daga de obsidiana que alguien había dejado en la cama de Ancel. Pero no tuvo suerte, ninguno de los maestres a los que preguntó había acudido allí con tal impedimenta. Debería seguir intentándolo más adelante.

Al anochecer, Melina desplegó todas sus artes para convencer a Breon de que la llevara a ver a su padre, y así hablar de su posible boda. El atractivo y las sibilinas palabras de la muchacha probaron ser demasiado para el caballero, que aceptó sin dudarlo. Al reconocer a Melina, los guardias los dejaron pasar al pabellón de lord Edgar sin problemas; cuando llegaron, el señor de los Raer se encontraba reunido con lord Galor Lonmouth y algunos más cuyos escudos Breon no supo reconocer. Lord Edgar se mostró amable en todo momento, hablando con paciencia de la concesión de la mano de su hija, de la valía de ser Breon y de los problemas que últimamente habían acuciado a los Seabreeze. Regresaron antes de que nadie notara su ausencia.

Esa misma noche, un achispado Jeremiah tuvo un roce muy excitante con Lidda, la más bella de las chicas de la Primavera Jade. Sin embargo, percibiendo el carácter problemático de la mujer, prefirió llevarse a la cama a otra de ellas. No sin obtener de Lidda una enigmática promesa de cita a la que debería acudir por la mañana. Jeremiah acudió, expectante, pero la mujer no apareció. Si estaba jugando con él, debería darle un buen escarmiento. Más tarde esa misma mañana, Jeremiah compró un rico vestido y adornos para su hermana Megara como le había prometido en un momento anterior.

El día siguiente, a mediodía, tuvo lugar la ceremonia de presentación de los participantes en las justas y sus respectivos séquitos y compañeros en el combate cuerpo a cuerpo. El recibimiento de los Seabreeze no fue demasiado bueno. Aquí y allá se levantaban en el público voces disonantes, abucheos y murmullos. Los rumores del ataque a los Dannett les habían hecho mucho daño. Cuando instantes más tarde desfilaron los Dannett, un clamor de hurras y vítores les acompañó. Los Seabreeze mantuvieron la compostura como pudieron, y finalmente el acto concluyó sin ningún altercado.

Un par de horas más tarde tenía lugar la fiesta de recepción de los participantes. Un gran número de casas nobles de Poniente habían acudido al llamado, y al llegar los Seabreeze, la sala principal del enorme castillo se encontraba atestada. Lady Madelyne iba del brazo de Ancel, mientras Megara llegaba del brazo de Jeremiah. La visión de la joven hermana de los Seabreeze causó una honda impresión en los presentes. El vestido verde esmeralda que Jeremiah le había comprado junto con las joyas que portaba, la convertían en una jovencita espectacular. Sus ojos, su cabello, su cara ligeramente pecosa, sus curvas, causaron una honda impresión en todos los hombres presentes, y parte de las mujeres. Los Seabreeze no tuvieron ninguna duda de que gran parte de los encuentros que tuvieron en los minutos subsiguientes eran debidos a la presencia de su hermana. Hasta entonces, Ancel y Jeremiah la habían visto sólo como una niña, pero lo cierto es que se había convertido en una mujer que quitaba el aliento. Los primeros en acercarse a ellos ante la reticencia general fueron los Fell, cuyas bromas relajaron un poco la tensión. A continuación acudieron los Estermont; Alyn Estermont miraba a Megara de arriba abajo sin ningún tipo de pudor ni discreción. Lord Eldon llegó incluso a proponer a lady Madelyne el matrimonio de Alyn con Megara, y de su nieta Dorase con Jeremiah. Halagados, los Seabreeze contestaron que lo pensarían seriamente. Lord Eldon no pareció complacido con la respuesta, pero se retiró educadamente. Mientras tanto, Berormane mantenía una interesante conversación con lady Olenna Tyrell, la Reina de Espinas, que prácticamente lo acorraló junto a sus guardias gemelos para poder hablar a solas. Lady Olenna le preguntó acerca de la situación de los Seabreeze, y mencionó el episodio en el castillo de los Tudbury, pidiéndole información acerca de la situación de lord Tom. Berormane se sorprendió al comprender que lady Olenna debía de tener informadores incluso en Caparazón Recio, y le contó todo lo que sabía. La madre de lord Mace Tyrell también sugirió solapadamente que su Casa pagaría bien por los servicios de un maestre tan capacitado como él, a lo que Berormane se negó diplomáticamente. Por último, lady Olenna acabó mencionando una remota y según ella disparatada, posibilidad que se le había ocurrido de repente: un matrimonio entre su nieto Willas y Megara Seabreeze. Cuando Berormane transmitió la posibilidad a Ancel, a éste se le pusieron los ojos como platos: casar a su hermana con el heredero de Altojardín no era ninguna tontería; pero por supuesto, de momento quedaba descartado: los Seabreeze no podrían hacer frente a la dote que demandarían los Tyrell por tal matrimonio.

Poco después, la reina Cersei en persona se acercó a ellos, con algunas damas de su séquito. La conversación transcurrió en el filo entre la cortesía y la aversión. Evidentemente, a Su Majestad no le agradaba que hubiera otra mujer en la sala rivalizando con su belleza. La reina, siempre sonriente y bellísima, les recomendó que tuvieran mucho cuidado con quién se acercaba a aquella "maravillosa niña recién florecida", en clara referencia al rey Robert. Poco rato después, entablaban conversación con lord Beric Dondarrion, que a pesar de su rencor confesado a los Seabreeze, se acercó obnubilado por la muchacha. Cuando lord Beric se dio por satisfecho con su cortejo, entró en acción un participante más peligroso, si cabía: lord Oberyn Martell, la Víbora Roja de Dorne. Lord Oberyn probó ser extremadamente seductor, y a punto estuvo de alejarse un par de veces a solas con Megara. Por suerte, los Seabreeze se mostraron inflexibles y no dejaron que se retiraran a ningún reservado.

Breon también tuvo su encuentro personal cuando Sandor Clegane, el Perro, se acercó para entrar de lleno en una competición de bravuconadas acicateadas por el vino consumido.

Durante toda la estancia previa en los salones, Jeremiah y Ancel fueron perseguidos insistentemente por lady Orlanna Shreeve, una noble menor acompañada de su marido y de su caballuna hija. Con su voz de pito insistía en lo buen partido que era su hija Aranette. Intentó por todos los medios establecer una alianza matrimonial con los Seabreeze, pero éstos consiguieron darle largas.

Finalmente, los heraldos anunciaron el comienzo del banquete y los invitados accedieron al comedor principal. La comida fue abundantísima y bastante divertida. Sin embargo, cuando se estaban haciendo los brindis finales en honor de los participantes y se mencionó el alto honor que obtendría el ganador, una voz se alzó: era Adham Dannett. El muchacho presentó su caso ante el rey Robert, que a instancias de su esposa, lo escuchó. Tras realizar las acusaciones formales sobre el ataque salvaje que sus campesinos habían sufrido, varios de los presentes testificaron a favor y en contra de los Seabreeze, sin ninguna prueba concluyente. Así que finalmente, Adham demandó un juicio por combate, que le fue concedido. Adham Dannett y Jeremiah Seabreeze se enfrentarían al día siguiente en el primero de los duelos de la justa, que serviría como juicio. Los Dannett se retiraron, altivos, con Adham tambaleándose un poco; este hecho llamó la atención de Ancel, que se había fijado en que el muchacho apenas había bebido nada.

La velada transcurrió de forma fría a partir de entonces hasta que el rey Robert gritó, lanzó un par de risotadas e invitó a todos a beber. Alguien aprovechó la ocasión para presentar al rey a un comerciante braavosi, Maiyo Vierro, que comerciaba con un fuerte licor llamado cheldarro. De inmediato se estableció una competición, y el licor probó ser lo que el braavosi había prometido. Todos los participantes, incluyendo al rey, acabaron totalmente borrachos.

Y la mañana siguiente por fin empezó el torneo. Cuando Jeremiah y Adham Dannett se presentaron ante el rey, el Seabreeze se fijó en que su rival parecía sufrir los síntomas de una resaca intensa, o quizá se encontraba enfermo. Sin embargo, como el joven parecía tan decidido a justar, prefirió no decir nada. El conflicto fue breve. En la primera lanza, Jeremiah descabalgó sin esfuerzo a Adham, que ya no pudo levantarse, aquejado de fuertes temblores. Sus familiares se lo llevaron rápidamente, sin dejar que los Seabreeze se acercaran a él. El rey no tuvo más remedio que declarar a los Seabreeze inocentes de todos los cargos a los ojos de los dioses. La mayoría de la multitud prorrumpió en vítores y el torneo pudo continuar. Breon tuvo que enfrentarse a un caballero errante -previo gasto de un punto de destino pues tuvo mala suerte en el sorteo y habría tenido que enfrentarse a ser Aemon Estermont, uno de los mejores- con un águila en su escudo, y tras ser casi descabalgado en las primeras dos lanzas, pudo derribarlo con la tercera.

A mediodía, cuando se hizo definitiva la ausencia de los Wylde del torneo, decidieron enviar un cuervo a Loren Ashur para que estuviera muy atento a los movimientos que lord Gawen pudiera llevar a cabo.